Este retrato vibrante y conmovedor muestra a María Cecilia, una mujer campesina desplazada que encontró en la venta de bolsas de basura e hilos, en la plaza de Usaquén en Bogotá, una forma de sobrevivir con dignidad en la ciudad. Su rostro, profundamente expresivo, refleja años de sabiduría, trabajo y resistencia. La manta roja tejida que la envuelve y el gorro tradicional hablan de sus raíces, mientras su mirada cálida y firme atraviesa el lienzo con una mezcla de fuerza y ternura. El fondo amarillo encendido con trazos de óleo y goteos espontáneos representa la energía vital que emana de ella. Pintada en técnica mixta, la obra fusiona el hiperrealismo con el arte pop para resaltar la textura, el color y la identidad de la mujer retratada. María Cecilia se convirtió por unos minutos en modelo en medio de su jornada laboral, y por eso esta pieza también es un homenaje: el 5% del valor de la obra está destinado para ella, como un acto simbólico de reconocimiento a su historia y a su lucha diaria.
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$ 3.570.000Precio
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